Museo del humor

Antigua Casa de los Marqueses de Campo Florido

(Museo del Humor)

Dirección: Calle 60 #4116 esq.45, San Antonio de los Baños.

Tipología: Monumento Local. Construcción Doméstica

Número de la Declaración: 024/81

Reseña:

El Museo del Humor es el único de su tipo en nuestro país (museo especializado) y es, además, institución emblemática de la provincia de Artemisa. Abrió sus puertas a Cuba y el mundo el 17 de marzo de 1979, conjuntamente con la celebración de la Bienal Internacional de Humorismo Gráfico. Su primer director fue Miguel Ángel Miqueli, quien junto a los miembros de la Casa de Historia hicieron posible su nacimiento; sin desdeñar, por supuesto, el apoyo decisivo de René de la Nuez y de los principales directivos de la UPEC, en aquellos días. Indiscutiblemente, la apertura del Museo y los festejos de la Bienal constituyen dos sucesos que le conceden a la Villa del Ariguanabo un lugar exclusivo en el universo.

Es significativo apuntar que el inmueble que ocupa data de 1830. Su estilo es neoclásico. Fue mandado a construir por el Marqués de Campo Florido, quien lo tomó como casa de descanso. Posteriormente, dicha casa fue vendida a Pablo González Lauzán, hijo del Conde de Palatino. Después de tener diferentes propietarios queda desocupada en la década de 1960. Atendiendo a sus valores históricos y arquitectónicos, es el único MONUMENTO LOCAL DECLARADO que posee el municipio.

Importantes personalidades cubanas y extranjeras han visitado esta entidad museística desde su creación. Solo citamos algunas: Haydée Santamaría, Armando Hart, Gerardo Hernández Nordelo, Abel Prieto, Arnaldo Tamayo Méndez, Marta Arjona, Orlando Lugo Fontes, Tubal Páez, Ernesto Vera, Marta Rojas, Ricardo Alarcón, Julián González, Rubén del Valle, Antonio Moltó, Silvio Rodríguez, Raúl Ferrer, Enrique Núñez Rodríguez, Víctor Casaus, María Caridad Colón, Silvio Leonard, José Delarra, René Portocarrero, Adigio Benítez, René de la Nuez, Juan David, Muñoz Bach, Arístides Hernández Guerrero (ARES), Quino, Rius, Fontanarrosa, Calarcá, Naranjo, Sait Munzur, Marlén Pohle, Carlos Brito, Arturo Kemchs, Cinthia Bolio.

Muchas personas se preguntan el porqué de un museo tan especial en un pueblo y no en la gran urbe capitalina. Ello obedece a que somos cuna de importantes artistas del género, dentro de los que destacamos a Eduardo Abela, René de la Nuez, Oven Pérez, Jesús González de Armas, Manuel Alfonso, Pedro Rodríguez (Peroga), Posada, y a ellos han seguido otros como Villamil, Boligán, Mandy, Alfonso, Coronado, Missael, Williams, para así fortalecer las filas y dar continuidad a esta tradición ariguanabense. También la mayoría de las publicaciones de la etapa republicana (que no eran pocas) tenían un marcado carácter humorístico; y aquí, en San Antonio, tuvo lugar la primera exposición conjunta que recoge la historia del humor gráfico en Cuba. Fue el 20 de mayo de 1915, entre Eduardo Abela y Manuel Alfonso. Nuestros, son dos singulares personajes del humorismo cubano: el Bobo de Abela y el Loquito de Nuez.

Es razonable y justo, entonces, que se nos tilde como la Villa del Humor o San Antonio del Humorismo. Desde 1977 recibimos ese epíteto con orgullo.